No lo llames injusto,
Pues solo es distinto,
Se paga a su muerte,
Siendo vida al principio,
Te hace creer.
Después,
Después, se vuelve carísimo.
No hay mayor precio,
Que el de uno mismo,
Diluirte en otra alma,
Volverse tú desconocido,
Ser dos unidos.
Después,
Después, medio parece vacío.
No llores niña,
No son las lágrimas,
Que el precio concreto,
No brota de la cara,
Sale de dentro,
Entre el orgullo,
Y al lado del pecho.
No llores niña,
Solo es un juego,
Despierta a prisa,
Apenas hay tiempo,
Ahora que sentir te mata,
Es el momento,
De no sentir nada.
Ya caíste anteayer,
Ayer, sonreía tu cara,
Hoy que volviste a caer,
Adviértete preparada,
Has de levantar el alma.
Después,
Después será mañana.
Volverá a ser bonito el amor,
Cuando ya no estés enamorada,
Lata el corazón,
Más no de la lata,
Y muera esa sensación que mata.
Después,
Después cualquiera será nada.
No llores niña,
No son las lágrimas,
Que el precio concreto,
No brota de la cara,
Sale de dentro,
Entre el orgullo,
Y al lado del pecho.
No llores niña,
Solo es un juego,
Despierta a prisa,
Apenas hay tiempo,
Ahora que sentir te mata,
Es el momento,
De no sentir nada.
Ya tu luz, volverás a ser tú,
Sola, repleta de ti,
Acompañada,
Alumbrando otro modo de ser feliz,
Deslumbrada.
Después,
Después, otro destello te de dejará cegada.
A la defensa acudirá la razón,
A su bando enfrentado,
De nuevo el corazón,
La misma guerra,
con los papeles traspapelados.
Después,
Después, será futuro el pasado.
A mi buena amiga Esthela, aunque siempre sea distinto, de algún modo, todos pasamos por lo mismo.

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